Por saturación del servicio ya no se podran entregar pedidos en el mismo día, entregas a partir de mañana

Cronicas urbanas

9,50

Compártelo en Redes

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

Descripción

AUTOR: TELLEZ RUBIO, JUAN JOSE

Editorial:
CAZADOR DE RATAS
Año de edición:
2020
ISBN:
978-84-17646-63-9
Páginas:
154
Colección:
VIENTO VERDE

Aunque no se le menciona, este libro surge también de mi estrecha relación con Fernando Quiñones, mi padre literario ?como ya he contado en numerosas ocasiones? y que firmaría, dos años más tarde, el prólogo de mi libro siguiente, ?Medina y otras memorias?. En las dedicatorias de ?Crónicas urbanas?, se vislumbra mi adicción a la ecología temprana, al urbanismo ?hay un poema dedicado a Ricardo Bofil por influencia de José Agustín Goytisolo y su ?Taller de arquitectura??, la música ?Hilario Camacho, Luis Eduardo Aute, el flamenco, el jazz?y a la amistad, que festejo en textos dedicados a José Chamizo, Juan Gómez Macías a través de la poesía de Onofre Rojano, o Manuel Jesús Ruiz Torres, con quien habría de crear ese año el Colectivo del Sur, que editaría desde el Campo de Gibraltar la revista ?Cucarrete?. Con anterioridad, yo había contribuido a fundar en Cádiz, en 1977, el colectivo y la revista ?Jaramago?, con Rafael Marín, a quien nunca podré pagarle su lealtad y su memoria a la hora de rememorar aquellos años en sus novelas ?El anillo en el agua? y ?El niño de Samarcanda?. De aquel ámbito, formaban parte el formidable poeta y actor José Ángel González, el cantautor Juan Mariscal, los activistas Leo Hernández, Dori Barrios o Juan Andrés Mateos, el dibujante Miguel Martínez, el periodista Fernando Santiago o Ana Sánchez, con la que transité del amor juvenil a la querencia fraterna de por vida.

AL principio no hubo ciudades:
los hombres vivían de la caza
y de la pesca. Podían contemplar
desnudos el sexo verdecido
de la lluvia, los esteros, el mar
de las fogatas cada noche.
Luego, vino la Hansa, los snackbars,
el radiador y los paraguas.
luego, llegamos todos (el domingo
se llenaba de maíz y cacahuetes);
luego, los ríos bebieron lima de la
Shell, gasoil y miedo las palomas.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “Cronicas urbanas”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *